- III -

By Gregório de Matos Guerra

Nace el Sol de los astros presidente,

príncipe en las esferas conocido,

y aunque el día le mira el más lucido,

la noche se le atreve irreverente.

Sírvele de sepulcro transparente

el mar, pensión fatal de haber nacido;

pues el que en todo un cielo no ha cabido

le viene a ser el mar urna decente.

Sol fuiste, Conde ilustre, en la nobleza,

a quien la triste noche se le atreve,

que es el morir del Sol naturaleza;

hallaste como el Sol tumba de nieve:

pues siendo corto el Orbe a tu grandeza,

sólo a tal Sol la urna se le debe.