- III -

By Iñigo Lopez de Mendoza

Cual se mostraba la gentil Lavina

en los honrados templos de Laurençia,

cuando solemnizaban a heritina

las gentes d'ella con toda femencia;

y cual parece flor de clavellina

en los frescos jardines de Florençia,

vieron mis ojos en forma divina

la vuestra imagen e diva presencia,

cuando la llaga o mortal herida

llagó mi pecho con dardo amoroso,

la cual me mata en prompto e da vida,

me face ledo, contento o quexoso

Alegre paso la pena indebida,

ardiendo en fuego me hallo en reposo.