Imitación de Virgilio en lo que dijo a Eneas queriendo dejarla

By Francisco Gómez de Quevedo y Villegas

Si un Eneíllas viera, si un pimpollo,

sólo en el rostro tuyo, en obras mío,

no sintiera tu ausencia ni desvío

cuando fueras, no a Italia, sino al rollo.

Aquí llegaste de uno en otro escollo,

bribón Troyano, muerto de hambre y frío,

y tan preciado de llamarte pío,

que al principio pensabas que eras pollo.

Mira que por Italia huele a fuego

dejar una mujer quien es marido:

no seas padrastro a Dido, padre Eneas.

Del fuego sacas a tu padre, y luego

me dejas en le fuego que has traído

y me niegas el agua que deseas.