Impugna la nobleza divina, de que presume el amor, con su orden y con sus efecto...

By Francisco Gómez de Quevedo y Villegas

Si tu país y patria son los cielos,

¡oh Amor!, y Venus, diosa de hermosura,

tu madre, y la ambrosía bebes pura

y hacen aire al ardor del sol tus vuelos;

si tu deidad blasona por abuelos

herida deshonesta, y la blancura

de la espuma del mar, y a tu segura

vista, humildes, gimieron Delfo y Delos,

¿por qué bebes mis venas, fiebre ardiente,

y habitas las medulas de mis huesos?

Ser dios y enfermedad ¿cómo es decente?

Deidad y cárcel de sentidos presos,

la dignidad de tu blasón desmiente,

y tu victoria infaman tus progresos.