In memorian

By Lino Gutiérrez Alea

¿Qué prodigioso imán, que hechicería

guardaba el mármol de la mesa aquella?

¡Limpio, sin quebraduras y sin mella,

ninguno como él nos atraía!

Brindábamos allí, día tras día,

por nuestra vida jubilosa y bella,

y no turbó jamás una querella

aquel cuadro perenne de alegría

El grupo se rompió cierto verano

¡Todo lo cambia el tiempo y lo derrumba,

y ahora soy un tranquilo ciudadano!

Y aquel mármol, revuelto en la balumba,

cuando lo veo en el café cercano

me parece la losa de una tumba.