INRI

By Jesús Balmori

Siempre acude á mi mente Dios clavado

En el duro suplicio de un madero.

Encerrando su amor puro y sincero

Por el hombre, en su pecho destrozado.

Entretanto que un pueblo descarado

Ruge á sus pies, satánico altanero

Escupiéndole al rostro torpe y fiero

Porque lava con sangre, su pecado.

¡Cuántas veces alcanza mi mirada

De ese cuadre la trágica parodia

En este suelo dolorido y triste!

Y en esa cruz te veo a ti clavada

Patria de mis ensueños, pues te odia

La turba ingrata por quien tu moriste