Inscripción al túmulo del Rey de Francia Enrique IV

By Francisco Gómez de Quevedo y Villegas

Su mano coronó su cuello ardiente

y el acero le dio cetro y espada;

hízose reino a sí con mano armada;

conquistó y gobernó francesa gente.

Su diestra fue su ejército valiente;

sintió su peso el mar; vio, fatigada,

el alto Pirineo, de gente osada,

la nieve, ceño cano de su frente.

Su herencia conquistó, por merecerla;

nació rey por la sangre que tenía;

por la que derramó, fue rey famoso.

A Fortuna quitó (por no deberla

sólo a la sucesión) la monarquía:

y vengo a la Fortuna un alevoso.