Inscripción de la estatua augusta del César Carlos V en Aranjuez

By Francisco Gómez de Quevedo y Villegas

Las selvas hizo navegar, y el viento

al cáñamo en sus velas respetaba,

cuando, cortés, anhélito tasaba

con la necesidad del movimiento.

Dilató su victoria el vencimiento

por las riberas que el Danubio lava;

cayó África ardiente; gimió esclava

la falsa religión en fin sangriento.

Vio Roma en la desorden de su gente,

si no piadosa, alegre valentía,

y de España el rumor sosegó ausente.

Retiró a Solimán, temor de Hungría,

y por ser retirada más valiente,

se retiró a sí misma el postrer día.