Introduce un pretendiente, desesperado de salir co
Sin esperanza en su tormenta esquiva
un navegante, por el mar perdido,
de mil olas furiosas combatido
rota la nave, al agua se derriba;
y aunque su furia de el sentir le priva,
se anima contra el mar embravecido
y sale al puerto de una tabla asido,
muerta su pena ya, su gloria viva
¡Ay, débil pretensión, que ansina eres
navegante en un mar de mil temores!
rota la nave, muerta la esperanza,
al agua del olvido echarte quieres,
donde, asiendo la tabla de favores,
sales triunfante al puerto de bonanza.