- IV - A Felipe IV cuando vino el Príncipe de Gales a Cádiz con su armada
Cristales arroyando al Océano,
y rompiendo la espuma el mar salada,
velero bosque los espacios nada
desde Pelmua al Ponto Gaditano.
Conducida del Príncipe Britano
gimió en tus ondas la feroz Armada,
pero a los golpes de tu heroica espada
dejo la barra, y retiróse en vano.
Pasos primeros fueron de tu infancia
limpiar el Mar de Luteranos leños,
y postrar de Estuardo la arrogancia.
Tiemblen las medias lunas tus diseños,
el Asia tiemble, pásmese la Francia,
si emprende tu valor otros empeños.