- IV - Habla un amante a un ciego

By Francisco López de Zárate

Ciego a quien faltan ojos y no llanto,

envidio en tus tinieblas tu sosiego,

estímote feliz viéndote ciego

y de tus ciegas lágrimas me espanto;

¡oh si valiesen, si valiesen tanto

estos incendios en que yo me anego,

pues nacen llamas si cenizas riego,

que incendios con mis lágrimas levanto;

con pensión de la vida te fue dada

el alma, y a mi vista aborrecida

con pensión de que viva me es dejada;

tu ceguedad con la razón medida

ya que no sin dolor, queda aliviada,

¡ay del que está con ojos y con vida!