- IV - Las piedras hablan con Cristo y dan la razón que tuvieron para romperse

By Francisco Gómez de Quevedo y Villegas

Si dávidas quebrantan peñas duras,

la de tu sangre nos quebranta y mueve,

que en larga copia de tus venas llueve

fecundo amor en tus entrañas puras.

Aunque sin alma somos criaturas

a quien por alma tu dolor se debe,

viendo que el día pasa oscuro y breve

y que el sol mira en él horas oscuras.

Sobre piedra tu iglesia fabricaste;

tanto el linaje nuestro ennobleciste,

que, Dios y Hombre, piedra te llamaste.

Pretensión de ser pan nos diferiste;

y si a la tentación se lo negaste,

al Sacramento en ti lo concediste.