- IX - A Salomón llegando a adorar a Astaren, diosa de los sidonios

By Agustín de Salazar y Torres

Detente, aguarda, Rey: ¡ah! ¿quién te guía

a tan torpe maldad? Suelte la mano

la víctima infeliz; ¿qué ardor villano

te conduce a tan ciega alevosía?

¿Tú adoras a Astaren? Tú aquesa impía

bárbara estatua del sidonio vano?

¿qué es esto, justo rey, digo, tirano?

¿dónde está la fatal sabiduría?

Si es que el amor gobierna tus acciones,

¿cómo los ojos cierras al encanto?

¿cómo el saber no vence al ardimiento?

Mas ¡ay, y cuánto pueden las pasiones!

Pues en tu entendimiento, y siendo tanto,

vence tu voluntad tu entendimiento.