- IX - Hablando un ausente a la fuente

By Luis Carrillo y Sotomayor

Lloras, oh solitario, y solamente

tu llanto te acompaña, que, lloroso,

el eco usurpa de este valle umbroso

y el triste oficio de esta dulce fuente.

¡Ay, cómo en escucharte alivio siente

mi pecho, en sus diluvios caudaloso!

A no ser natural tu son quejoso,

mereciera una ausencia tu corriente.

Lloremos juntos, pues, y dure tanto

que al brío de esta fuente presurosa

le dilate sus términos el llanto.

Mas vencerá mi ausencia querellosa,

pues de una ausente ingrata el dulce encanto

es causa a más efectos poderosa.