- IX -

By Juan de Arguijo

En duro escollo expuesta al mar insano

la no culpada hija de Cefeo,

mueve a piedad el reino de Nereo,

remedio a su dolor pidiendo en vano.

Cuando, rompiendo el aire con liviano

vuelo, se muestra el vencedor Perseo

que con el gran despojo meduseo

orna glorioso la triunfante mano.

De la doncella el llanto y la hermosura

enviaron a un tiempo al pecho fuerte

de lástima y amor agudas flechas:

del mar la libra y de la bestia dura

trocando en vida la temida muerte.

Y en nupciales cantares las endechas.