- IX -

By Juan de Timoneda

Mejor, vacas, iréis sin mi gobierno,

paced, seguid, corred vuestro antojos

que yo no os llevaré por los abrojos

por aguas turbias de perpetuo invierno.

En villa rechapado, manso y tierno

estando libre fuera de cardojos,

hiriéronme malgrado los mis ojos,

pues yo los heriré de llanto eterno.

¡O toros muy amados, o novillos,

huid de mí que estoy amodorrido,

herido del amor, suspenso, ciego!

Vosotros os guardáis como agudillos,

que mal os guardará un pastor perdido

sin seso, sin amparo, sin sosiego.