Juana

By Tomás de Iriarte

Pensando en Juana tomo siempre el sueño,

Juana mi reflexión de noche afana;

pienso en Juana también por la mañana,

y Juana a todas horas es mi dueño.

Juana me desanima con su ceño;

Juana otras veces me parece humana;

severo estoy según me mira Juana;

según me mira Juana estoy risueño.

Sin Juana estoy, y a Juana tengo al lado;

no es imperio el de Juana, es despotismo;

Juana es en mí un espíritu arrimado,

y para Juana no hallo un exorcismo

¿Ves como este soneto está enjuanado?

pues aun más enjuanado estoy yo mismo.