Juanita

By Manuel María Flores

Mirad a Juana; su cintura es leve,

blanquísima su frente sin mancilla,

y envidiará el carmín de su mejilla

la fresca rosa que el favonio mueve.

¿Quién temerario a resistir se atreve

el dulce fuego que en sus ojos brilla?

¿Quién temblando de amor no se arrodilla

y besa el polvo de su planta breve?

Todo cuanto Natura en esta tierra

ha prodigado a la belleza humana,

en Juanita no hay duda que se encierra;

mas ¡ay! que esa beldad tan soberana,

queriendo escribir guerra pone gerra

y firma al pie de sus escritos: Guana