La abuelita

By Rosario («Crisantema») Sansores

La abuelita tiene cabellos nevados

y unos ojos claros, donde la bondad

va poniendo dulces reflejos dorados

sobre la tristeza de su ancianidad

Más de ochenta inviernos pasaron por ella,

pero aún está fuerte para trabajar;

prepara unos dulces y hace una paella

que nadie ha podido jamás imitar

Por las noches, si la cena termina,

limpia diligente la inmensa cocina,

toma su calceta, y en el gran salón,

al coro de nietos que la solicita,

¡cuántas historietas cuenta la abuelita,

hasta que se duerme junto a su sillón!