La adoración de la Cruz

By Francisco Javier Ugarte y Pages

Te adoro, ¡oh Dios!, ante la Cruz te adoro,

y a tu bondad mi perversión someto:

tu amor invoco, tu poder respeto,

tu gloria ensalzo ¡y mi perdón imploro!

Vibre tu verbo plácido y sonoro

en mi turbado corazón inquieto,

rebelde al torpe, abrumador secreto

de mis culpas sin fin, que triste lloro

Sé el Dios de la piedad Padre clemente,

propicio siempre a redimir las faltas

del hijo pecador o delincuente

¡Tú, que desde las cúspides más altas

calmas el mar, serenas el ambiente,

el sol enciendes y la tierra esmaltas!