La araña

By Juan Ramón Molina

Ved con que natural sabiduría

las finas hebras a las hojas ata,

y una red teje de fulgor de plata

que la infeliz Aracne envidiaría

Mas si el viento soplante con porfía

la prodigiosa tela desbarata,

vuelve otra vez a su labor ingrata,

y una malla más tenue alumbra el día

Hombre, que tus empresas no coronas

porque al primer fracaso o desperfecto

a un estéril desmayo te abandonas;

ten de tu vida y tu rigor conciencia,

y aprende al ver el triunfo de ese insecto

una lección sublime de paciencia.