La bandera española

By Manuel del Palacio

De rojo y amarillo está partida;

dice el rojo del pueblo la fiereza;

el amarillo copia la riqueza

con que su fértil suelo nos convida.

Plegada alguna vez, jamás rendida,

ningún borrón consiente su pureza

y aun al mirarla doblan la cabeza

los que a su sombra fiel hallan cabida

Si hoy, como en otra edad, el mundo entero

leyes no dicta desde polo a polo

ni el sol la manda su fulgor primero,

cuando con vil traición a torpe dolo

pisarla intente audaz el extranjero,

¡Teñida la veréis de un color solo!