La campana rural
Una campana rota, de secular se queja
de yo no sé que males Su dolor ancestral
difúndese en la tarde, y su voz aconseja
pensar en Dios con íntima confianza teologal
La campiña está triste La media luz bermeja
del ocaso disípase al orto vesperal
El poblado parece que evoca una conseja;
y la campana sigue su tañir proverbial
-Oh, Señor Jesucristo - Y por la senda umbrosa
de acacios florecidos, con mi rubia amorosa,
que a comprender no llega lo que hay entre los dos
Vino la santa hora que anuncia la campana
-Hora que siendo mística es a la vez profana-
Sin que mi novia sepa que voy pensando en Dios