LA CANCIÓN DEL CREPÚSCULO [A mi buen amigo el poeta Remigio Jocson.]

By Remigio S. Jocson

Para ahuyentar los miedos del camino

vas cantando en la tarde que declina.

Bien sabes que ser poeta es ser divino,

—y la poesía es ciencia que adivina

todas las emboscadas del Destino—

Tienes el alma enferma de poesia,

de quimeras sonámbulas e ignotas.

Y sientes la inmortal melancolía

de los que viven con las alas rotas

y hacen del verso el pan de cada día.

Yo también, como tú, al viento cedo

mis cantos en la tarde taciturna,

propicio a la inquietud, fácil al miedo.

Y le pido al arroyo cristalino

las cuerdas de su música nocturna

para ahuyentar los miedos del camino.