La cita

By Estanislao del Campo

Era de noche Cándidas, flotantes,

las nubes discurrían por los cielos,

salpicadas de estrellas, como velos

bordados de topacios y diamantes

Los rayos de la luna, fulgurantes,

plateaban las lagunas y arroyuelos

que entre pliegues de verdes terciopelos

movían sus caudales murmurantes

Crucé el jardín con paso cauteloso

hollando margaritas, que un quejido

exhalaban, heridas en su tallo

Distinguí su vestido vagaroso,

me acerqué, me abrazó, lanzó un gemido

porque al besarla yo ¡la pisé un callo!