La cita

By Rosario («Crisantema») Sansores

Me ungí para aguardarte con perfume de Oriente

y enjoyé mis cabellos como una cortesana;

retoqué de mis labios la olorosa manzana,

y avivé de mis ojos la luz clara y ardiente.

Expiraba la tarde como novia doliente

en su espléndido lecho de zafir, oro y grana;

palpitante y ansiosa me asomé a la ventana

apoyando en los hierros el ardor de mi frente

Pero tú, no viniste Por el blanco sendero

que manchaba de sangre la piscuala florida

tembló el lúgubre aullido de un mastín lastimero

Sólo Véspero inquieto, parpadea en la altura

y sentí que de pronto, silenciosa y oscura

abatióse la noche del dolor de mi vida.