La concha de Venus

By Joaquín Lorenzo Luaces

Dijo la antigüedad en sus ficciones

que los mortales que rindió Cupido,

en la concha de Venus, la de Gnido,

arrastraban, gimiendo sus pasiones.

Voló Dione del cielo a las regiones

cuando su culto se entregó al olvido,

y la concha de nácar se ha perdido

partida en menudísimas porciones

Ansiosas de agradar todas las bellas,

la buscan de la mar en las orillas,

y nada encuentra su avaricia loca.

Y ¿cómo la hallarán esas doncellas,

si una parte se ostenta en tus mejillas

y Amor formó con lo demás tu boca?