LA CRUZ

By Evangelina E. Guerrero Zacarías

Como un vigía que en la noche vela

las almas el perdón tu amor enlaza,

y allí a tus plantas fugitiva estela

de lágrimas, la ignota angustia traza.

Flor de piedad que en el silencio medras

y el pesar trashumante ansiosa acoges,

mi frente inclino, pues mi orgullo arredras.

¡Tú, que en tu seno al pecador recoges!

Con paso lento y corazón pesado,

a tí me acerco tras febril jornada,

y a tus pies, como flores de pasión

que atmósfera letal ha marchitado,

depongo triste la última brazada

de rosas que aromó mi corazón.