La curiosidad

By Jacinto Labaila

Como cristiano niego el fatalismo,

mas no dejo de ver, aunque cristiano,

que arrastra siempre el corazón humano

un vértigo a caer en el abismo

Un vértigo, que mata al egoísmo,

que procuramos evitar en vano,

que, acometiendo, hace enfermar al sano

y que a todo mortal tienta lo mismo.

Es la curiosidad: a hincar el diente

todos corremos tras su oculto anzuelo,

que amor con pasto apetitoso ceba;

Es la curiosidad, es el anhelo

de todo lo vedado, es la serpiente

que la manzana hizo morder a Eva