La dicha es breve

By Enrique Sierra Valenzuela

Del risueño placer tras el halago

corrí afanoso, de gozar sediento;

y vi que es el placer onda que el viento

alza al tender su vuelo sobre el lago

Seguí mi ruta, y el dolor aciago

turbó mi alma con su puro aliento:

y vi que es el dolor firme y violento,

como es el goce transitorio y vago

En la senda del mundo peregrino,

mi soledad y mi dolor deploro

y un rayo de placer busco sin tino,

mas ¡ay! en vano mi tristeza lloro;

y si un goce vislumbro en mi camino,

es breve cual la luz de un meteoro.