La divorciada

By Rosario («Crisantema») Sansores

Ella no recuerda qué fútil motivo

provocó la nube de la tempestad;

él, con su carácter brusco y agresivo,

no de daba cuenta de su ingenuidad

Uno y otro día tuvieron querellas;

Diana coqueteaba con su amigo Óscar;

él tuvo queridas costosas y bellas

¡Llegaba muy tarde, cansado, al hogar!

Y surgió el disgusto Los dos obcecados,

pusieron en manos de sus abogados

todas esas pruebas que llevan al fin

Seis meses más tarde la coqueta Diana

recorre las calles de la vieja Habana

buscando aventuras que maten su esplín