La esfinge – I

By Gaspar Núñez de Arce

La caravana por camino incierto

con recelosa indecisión avanza,

temiendo a cada paso la acechanza

de las nómadas tribus del Desierto

Por todas partes el espacio abierto

se pierde en fatigosa lontananza,

y donde quiera que la vista alcanza

todo está triste, desolado, muerto

Ni verde selva, ni azulado monte

el mar limitan de infecunda arena

en que el dócil camello hunde su planta,

y sólo al fin del diáfano horizonte,

brillando al sol, inmóvil y serena,

la misteriosa esfinge se levanta.