La estrella

By Octavio Fábrega

¡Ah, si borrar pudieras la clámide sombría !

Para poder alzar tus ojos a la altura,

sin chocar tus miradas con esa estrella pura

que amansó la luz de tu Quimera y al mía

Mudan almas y cosas y su fulgor perdura

¡Oh casto cirio pálido que allá en la lejanía

de los abismos, eres, bajo tu nave oscura,

la lámpara votiva de mi melancolía !

¿Te acuerdas ? Tú adorabas ese rubio lucero

Con sus etéreos hilos tejiste los mejores

encajes de ilusión que alfombran tu sendero

Hoy esquivas su lumbre con un temor contrito,

y te tortura el beso de tus tibios fulgores

como un remordimiento clavado en lo infinito.