La Fe – I

By Leonor Muñoz

Por la empinada cuesta del camino,

como la imagen viva del pasado,

andrajoso, descalzo, mal tapado,

va marchando un anciano peregrino.

Su rostro lleva impreso del destino

el sello con que marca al condenado,

y la pena continua le ha dejado

el rostro cadavérico y cetrino

La boca en una mueca contraída

expresa un doloroso no sé qué

Sus ojos van perdiendo ya la vida,

no sabe qué será n lo que fue,

y va gritando: «Es grande mi caída,

un gusano es mi igual, perdí la fe »