La fiesta de Venus – III

By Vicente Wenceslao Querolt

Bajo del ancho pórtico, en las gradas

que hasta el atrio conducen, sobre el fresco

césped que brota entre las blancas piedras,

de las columnas jónicas sustento,

Platón descansa entre el amado grupo

de sus fieles discípulos, que atentos

ora a la voz de su elocuente labio,

ora el rumor del mar, que en sordo estruendo

bate del cabo las deformes rocas,

ora a las quejas lánguidas del céfiro

yacen inmobles semejando aquellas

escenas de los dioses que el eterno

cincel de Fidias, en los anchos frisos,

supo trazar del Partenón soberbio.