La fiesta de Venus – V

By Vicente Wenceslao Querolt

Largos trirremes de encorvadas proras

con la estatua de un dios, con los abiertos

velámenes de púrpura, que ciñen

cuerdas de seda pérsica, al ligero

soplo del aire henchidos; con la popa

de oro y marfil ornada, y con los remos

blancos cayendo en uniforme golpe

sobre las quietas aguas, desde el puerto

bogaban hacia el mar, y al clamoroso

grito de despedida, los viajeros

de las gallardas naves, agitando

ramas de mirto y en la sien ciñendo

frescas guirnaldas de fragantes rosas,

de, ¡adiós!, mandaban el alegre acento.