LA FUERTE CAUCIÓN
Con que nos quede el habla que nos diste
con la Espada y la Cruz de tu Aventura,
habremos siempre en nuestro Hogar aún triste
de tu gloria total la flor más pura.
Porque es la lengua la caución más fuerte
del influjo inmortal de una cultura,
y es frente al golpe de contraria suerte
escudo de broncínea forjadura.
Te dirán los arúspices malignos
que en nuestros cielos ya se advierten signos
reveladores de tu fabla en mengua;
pero ríete de ellos, pues la Historia
te otorga en sus capítulos de gloria
justa prioridad de tiempo y lengua.