La horca se queja de que la dan los que ella merece y no los que la merecen a el...

By Francisco Gómez de Quevedo y Villegas

Si a los que me merecen me entregara

la Justicia, no holgara la madera.

¡Oh qué notable colgadura hiciera!

En oro a la de Túnez despreciara.

En un credo, oficiales despachara

que en despachar se tarda una era;

menos el ruido que las nueces fuera,

y el pino fruto de nogal llevara.

Hubiera en mí más varas que no palos;

presos y prendedores y renglones;

de pobres me extendiera a ricos malos.

Ladrones, y quien hurta a los ladrones,

gozaran igualmente mis resbalos,

aunque el adagio los trocó en perdones.