La indiferente

By Rafael María de Mendive

¿Dónde la flor de tu esperanza es ida,

pálida virgen que enlutada lloras?

¿Dónde la hermosa luz de las auroras

que alumbraron la senda de tu vida?

¿Por qué a la nave del silencio asida,

ni amor te inflama ni consuelo imploras,

y en la sombras del tiempo aterradoras,

la imagen ves de tu ilusión perdida?

Si aún tienes corazón, espera, y lucha

por derrocar el tenebroso imperio

de la duda que oprime tu existencia:

Mas si no late por tu mal, escucha:

A gemir en perpetuo cautiverio,

te condena tu propia indiferencia.