La lágrima

By Juan Clemente Zenea

Lloraba al verse sola y sin fortuna

la virgen de mis últimos amores,

sobre un sitial de perfumadas flores

al borde de una límpida laguna

Hebra de plata se extendió importuna

de su mejilla ajando los colores,

y dióle misteriosos resplandores

la claridad de la naciente Luna

Pasó la noche adusta, y la mañana

llamóme a ver una modesta rosa

que se alzaba al nivel de mi ventana;

vi en su seno una perla temblorosa;

lágrima fue que en su aflicción insana

me envió en la brisa mi Fidelia hermosa.