La lágrima del diablo

By Julio Flores Roa

Del infernal abismo, con estruendoso vuelo,

rasgando la tiniebla, surgió Satán; ¡quería

ver otra vez la comba donde se espacia el día,

ver otra vez su patria, ver otra vez el cielo!

Miró durante un siglo; cuando colmó su anhelo,

y recordó el proscrito que allá no volvería,

con honda pesadumbre la formidable y fría

cabeza hundió en el polvo del solitario suelo

Después lanzó un sollozo que pareció un rugido,

y yerta, azul, y amarga, pugnó una gota en vano

por no salir del ojo del gran querug caído;

crujieron valle y cumbre y otero y bosque y llano,

porque la gota aquella, buscando inmenso nido,

¡formó, al rodar, la mole del pérfido océano!