La liga

By Julio Herrera y Reissig

Husmeaba el sol, desde la pulcra hebilla

de tu boina, un paraíso blanco

y en bramas de felino, sobre el banco,

hinchóse el tornasol de tu sombrilla

Columpióse, al vaivén de mi rodilla,

la estética nublosa de tu flanco;

y se exhaló de tu vestido un franco

efluvio de alhucema y de vainilla

Entre la fuente de pluviosas hebras,

diluía cambiante de culebras

la tarde Tu mirada se hizo muda

al erótico ritmo; ¡y desde el pardo

plinto, un tritón significó su dardo

concupiscente hacia tu liga cruda!