LA LÍNEA
Al fin se abrió mi cielo. Y vi realizado
mi más hermoso sueño, mi esperanza más bella;
después vencí el escrúpulo de la candidez de ella...
luego, inconscientemente, un paso había dado
cuánto mal ignoraba Creí que de mi novia
no se iría el hechizo, la inocencia serena,
y aquella risa tímida de impoluta azucena,
cuando un abrazo mío la marchita y la agobia!
ya fecundado el zureo, se va y se esfuma el arte...
¡Oh fugitivo ensuefio que escapas á otra parte
y sobre un alma dejas lo triste de tu peso!
la rítmica escultura de estética apolínea,
de labios que brindaban la rica miel de un beso,
Ha perdido el glorioso encanto de la línea!