La lluvia, mi hermana
Siempre la lluvia gris... ¡Qué intensa
pena esta tarde de melancolía!
Su alma en nosotros a la par resuena
como una novia triste en agonía
Y es otras veces una hermana buena
que al oído nos da su letanía,
intermitente entre la paz serena
de alguna noche desolada y fría
¡Oh, la lluvia! Mi hermana confidente
que me vela como a un convaleciente
y en mis labios su breve ósculo imprime.
¡Entre todos el único sincero!
Siempre la lluvia gris Yo sólo quiero
su silenciosa música que oprime