La lujuria

By José Selgas y Carrasco

Luego que arde en destructora llama

dentro de corazones corrompidos;

afán abrasador de los sentidos,

que al alma injuria y al amor infama;

urgencia siempre viva, que reclama

deleites de continuo apetecidos,

por más que han de ser luego aborrecidos

al helarse el volcán que los inflama

Los generosos dones de la vida

a tan ciego placer rinde en trofeo

la voluntad al vicio sometida;

hasta que al fin del vergonzoso empleo

naturaleza tarde arrepentida,

se convierte en suplicio del deseo