La luz del alma

By Francisco Javier Ugarte y Pages

Busca el alma, Señor, piloto experto

que en el mar proceloso de la vida,

tras la fiera borrasca embravecida

salva la lleve al abrigado puerto

Yo a Ti acudo, Señor: que el riesgo advierto

de mi frágil barquilla mal regida

y sé que, por tu mano protegida,

no habrá de zozobrar en rumbo incierto

El tiempo es duro y la jornada ruda

Mi atribulado espíritu defiende

de los recios embates de la duda

Las nieblas desvanece, el viento calma,

y en el confín de mi horizonte enciende

el faro de la fe ¡la luz del alma!