La Marquesa recuerda...

By Luis Aguilar Poveda

Lentamente, la hastiada marquesa envejecida

abre el cofre de ébano de las cartas antiguas,

y al mirarlas recuerda mil pasiones exiguas

que en lejanos minutos le encendieron la vida

Suspirando, lee cartas de los hombres que un día

por su causa alojáronse una bala en la frente;

y no ocultan sus ojos el orgullo que siente

viendo el trágico libro de su historia sombría

Dice: «¡Oh, aquel monarca, que en romántico exceso

me daba su reinado, tan sólo por un beso !»

«¡Oh, aquel conde Learnes, que murió en la querella !»

Cierra el cofre que guarda lo que llama su gloria,

y, cruelmente orgullosa, repasa en su memoria,

uno a uno, los hombres que murieron por ella.