LA MISA

By Manuel Bernabé

Señores: es la Misa. El Sacerdote sumo

va a abrir el misal de la Noche y del Día:

subirá la oración en espirales de humo

en esta esplendorosa catedral de poesía.

Rosas de fuego brotan en el solar cristiano

que un palio everdescente y musical sombrea:

en cada sien rutila el yelmo castellano

y grana en los cerebros el germen de una idea.

Los filipinos saben del bello rosicler,

de lo que dice el día a la tarde muriente,

del suspiro que duerme en pecho de mujer;

comulgan con la luna tras de adorar al sol,

saben hacer el signo de la cruz en la frente

y mueren, como nacen, hablando el español.