La Molienda en días de esclavitud

By Francisco Sisto Piedra

Raudo y sonoro los espacios hiende

del ronco pito el imperioso acento,

y al chasquido del látigo sangriento

la humilde tribu su faena emprende

El húmedo bagazo se desprende

del conductor pautado al giro lento,

y el pobre siervo a su labor atento

por el ancho batey al sol lo extiende

Entre las férreas mazas comprimida

cruje la caña; la gigante torre

como humeante volcán se ostenta erguida,

dulce guarapo en los canales corre,

y en su oleada de miel no logra al cabo

endulzar la amargura del esclavo