LA MOSCA

By Zoilo J. Hilario

A la sombra de la amistad más pura,

en un balcón, sentados frente a frente,

mientras el Sol se hundía en Occidente

charlábamos de música y pintura.

Estaba en su apogeo tu hermosura,

y mi juventud en su etapa ardiente;

yo te hacía preguntas de un creyente

y tú me respondías con dulzura.

Hablando estabas de famosos sabios

cuando una mosca se posó en tus labios

con sumo placer y audacia no poca.

La ahuyentaste; y yo, por consolarte.

Perdónala! — te dije — Honró al Arte

creyendo un panal de miel esa boca!